El V:.H:. Roberto Augusto Flores Garza nos compartió interesante dato histórico:
CAPITULO 4.
En México ya era Presidente Mariano Salas ,- sí, porque al traidor Santa Anna lo tenían guardadito en Washington por 8 meses desde la batalla de San Jacinto -, quien nombra Secretario de Hacienda a don Valentín Gómez Farías. ¡!! Horror para el clero ¡!! Ellos sabían que don Valentín era un reformista y expropiaría sus bienes con los cuales vivían tan cómoda y católicamente.—Los poderes espirituales los utilizaban para seguir adquiriendo bienes materiales—casas, palacios, terrenos, haciendas, joyas , oleos, etc.
Inmediatamente un grupo de curas, del alto clero, ---que difícil es encontrar sus nombres (los intuimos al estudiar los relatos históricos, pero la iglesia, tan santa ella, se encargó de borrarlos de todos los archivos, menos de los secretos del Vaticano y los que tienen los gringos y , por cierto, copias que guardan algunos historiadores gringos)- se acercan a Taylor para ofrecerle todo el territorio Mexicano, porque ellos se sentían dueños absolutos de México, arriba del grado 26 , o sea la alta California, Nuevo México, parte de Tamaulipas, Nuevo león, Sonora y Chihuahua, claro, a cambio de una pequeña indemnización de 3 millones de dólares, que ellos utilizarían para santificarlos y hacer obras pías. Este trato esta –igual que los otros, los gringos son muy cuidadosos en sus tratos—en Washington y con toda seguridad en el Vaticano. Claro siempre estos tratos son “santos “bendecidos por la “santa iglesia, apostólica y romana. Primero es la santa iglesia y después ya veremos.
El Gral Taylor, que algo intuía, desde lo de las medallitas y escapularios, que le habían dado el triunfo, entre comillas, en la angostura -,ya que les habían dicho a los soldados gringos que enseñaran medallitas y escapularios a los soldados mexicanos y no los matarían- y quien luego llegó a ser Presidente gringo, porque se las jugó más listo que Scott, les contestó a los curas muy lógica y razonablemente, pero claro y directo: ¿Debo entender que ustedes, señores prelados, prefieren que se mutile a su País y se sacrifique su feligresía, antes que su iglesia empobrezca? -- Y los curas respondieron: lo más importante para la santa iglesia ---(esto de “ santa iglesia “ es un slogan mercadotécnico que les ha funcionado muy bien )–es dejar a salvo los bienes del “ señor “ ( yo me pregunto : ¿Cuál de todos?)- que defender los intereses de la Patria. Y aquí hay que hacernos una pregunta: ¿estos santos señores tienen Patria? Bueno, el Vaticano cuyo jefe es el papa; es un País, con territorio, bandera y ejército. Todo donado por Mussolini en los tratados de Letrán. ¡¡¡Alabado sea ese fascista ¡¡¡.Ustedes saquen sus conclusiones…y , por favor , no digan que lo del vaticano este fue mucho después , porque los Estados vaticanos ya existían en la época narrada pero los habían perdido ,en cierto sentido que no es de este trabajo, y Mussolini les regaló el Vaticano..Cuando el pueblo agarró a Mussolini y lo arrastró por las calles y colgó, ningún cura se acerco a defenderlo. Así les va a pasar a todos los ex presidentes traidores y quien sabe a quien más.
Pero la batalla de la Angostura—lugar que está en las orillas de Saltillo-- se gana por los mexicanos.( Fíjense bien: Se ganó por nuestro mal armado ejercito aun en contra de la voluntad traidora de Santa Anna) Cuando los Grales Urrea y José María Lombardini le dicen a Santa Anna:” los tenemos, vamos a acabarlos.” Santa Anna dice: NO. Tenemos que regresar a México porque se han levantado los polkos en contra del gobierno. Esto si era cierto. Los polkos eran regimientos de jóvenes católicos apoyados por los curas, que les habían dicho que había que atacar al gobierno que le quería quitar sus “santos bienes de la santa iglesia y que eso era pecado mortal “—pero eso fue el pretexto para dejar el campo de batalla, ya ganada, a favor de los gringos Esa noche los Grales.gringos le dicen a Taylor. Mi Gral. Hemos perdido. Debemos retirarnos. Y, Taylor les contesta. Sí, pero nuestros soldados no lo saben. Así es que esperemos a mañana. Y en la mañana siguiente los gringos encuentran el campo solo, lleno de cadáveres de ambos bandos. El Ejército Mexicano, triunfador, se había retirado. Gracias, curas. México entero a tus pies. ¡! México, siempre fiel como dijo el papa que apoyó y escondió los crímenes sexuales de Maciel. Ahora es Beato. ¡!. Y la pregunta es: ¿Qué sea o no sea beato qué? Y la respuesta es: Para los curas más fanatismo y más dinero.
Debemos recordar lo que dijo ante el Congreso gringo Robert t. Walker, Secretario del Tesoro de esa época: “A los mexicanos, la inquisición les hundió un clavo ardiendo en la nuca. Les marcó el alma a sangre y fuego, se las quemó al extremo que hoy desdeñan a los de su propia raza. Adoran a sus amos rubios, desde los curas españoles, Quetzalcóatl. Por lo que en esas condiciones no nos preocupemos”: ¡Ganaremos la guerra! - la mayoría del Congreso, sobre todo los antiesclavistas, aplaudieron a rabiar. ¡Guerra, guerra. Invasión a México! CONTINUARÁ.
CAPITULO 4.
En México ya era Presidente Mariano Salas ,- sí, porque al traidor Santa Anna lo tenían guardadito en Washington por 8 meses desde la batalla de San Jacinto -, quien nombra Secretario de Hacienda a don Valentín Gómez Farías. ¡!! Horror para el clero ¡!! Ellos sabían que don Valentín era un reformista y expropiaría sus bienes con los cuales vivían tan cómoda y católicamente.—Los poderes espirituales los utilizaban para seguir adquiriendo bienes materiales—casas, palacios, terrenos, haciendas, joyas , oleos, etc.
Inmediatamente un grupo de curas, del alto clero, ---que difícil es encontrar sus nombres (los intuimos al estudiar los relatos históricos, pero la iglesia, tan santa ella, se encargó de borrarlos de todos los archivos, menos de los secretos del Vaticano y los que tienen los gringos y , por cierto, copias que guardan algunos historiadores gringos)- se acercan a Taylor para ofrecerle todo el territorio Mexicano, porque ellos se sentían dueños absolutos de México, arriba del grado 26 , o sea la alta California, Nuevo México, parte de Tamaulipas, Nuevo león, Sonora y Chihuahua, claro, a cambio de una pequeña indemnización de 3 millones de dólares, que ellos utilizarían para santificarlos y hacer obras pías. Este trato esta –igual que los otros, los gringos son muy cuidadosos en sus tratos—en Washington y con toda seguridad en el Vaticano. Claro siempre estos tratos son “santos “bendecidos por la “santa iglesia, apostólica y romana. Primero es la santa iglesia y después ya veremos.
El Gral Taylor, que algo intuía, desde lo de las medallitas y escapularios, que le habían dado el triunfo, entre comillas, en la angostura -,ya que les habían dicho a los soldados gringos que enseñaran medallitas y escapularios a los soldados mexicanos y no los matarían- y quien luego llegó a ser Presidente gringo, porque se las jugó más listo que Scott, les contestó a los curas muy lógica y razonablemente, pero claro y directo: ¿Debo entender que ustedes, señores prelados, prefieren que se mutile a su País y se sacrifique su feligresía, antes que su iglesia empobrezca? -- Y los curas respondieron: lo más importante para la santa iglesia ---(esto de “ santa iglesia “ es un slogan mercadotécnico que les ha funcionado muy bien )–es dejar a salvo los bienes del “ señor “ ( yo me pregunto : ¿Cuál de todos?)- que defender los intereses de la Patria. Y aquí hay que hacernos una pregunta: ¿estos santos señores tienen Patria? Bueno, el Vaticano cuyo jefe es el papa; es un País, con territorio, bandera y ejército. Todo donado por Mussolini en los tratados de Letrán. ¡¡¡Alabado sea ese fascista ¡¡¡.Ustedes saquen sus conclusiones…y , por favor , no digan que lo del vaticano este fue mucho después , porque los Estados vaticanos ya existían en la época narrada pero los habían perdido ,en cierto sentido que no es de este trabajo, y Mussolini les regaló el Vaticano..Cuando el pueblo agarró a Mussolini y lo arrastró por las calles y colgó, ningún cura se acerco a defenderlo. Así les va a pasar a todos los ex presidentes traidores y quien sabe a quien más.
Pero la batalla de la Angostura—lugar que está en las orillas de Saltillo-- se gana por los mexicanos.( Fíjense bien: Se ganó por nuestro mal armado ejercito aun en contra de la voluntad traidora de Santa Anna) Cuando los Grales Urrea y José María Lombardini le dicen a Santa Anna:” los tenemos, vamos a acabarlos.” Santa Anna dice: NO. Tenemos que regresar a México porque se han levantado los polkos en contra del gobierno. Esto si era cierto. Los polkos eran regimientos de jóvenes católicos apoyados por los curas, que les habían dicho que había que atacar al gobierno que le quería quitar sus “santos bienes de la santa iglesia y que eso era pecado mortal “—pero eso fue el pretexto para dejar el campo de batalla, ya ganada, a favor de los gringos Esa noche los Grales.gringos le dicen a Taylor. Mi Gral. Hemos perdido. Debemos retirarnos. Y, Taylor les contesta. Sí, pero nuestros soldados no lo saben. Así es que esperemos a mañana. Y en la mañana siguiente los gringos encuentran el campo solo, lleno de cadáveres de ambos bandos. El Ejército Mexicano, triunfador, se había retirado. Gracias, curas. México entero a tus pies. ¡! México, siempre fiel como dijo el papa que apoyó y escondió los crímenes sexuales de Maciel. Ahora es Beato. ¡!. Y la pregunta es: ¿Qué sea o no sea beato qué? Y la respuesta es: Para los curas más fanatismo y más dinero.
Debemos recordar lo que dijo ante el Congreso gringo Robert t. Walker, Secretario del Tesoro de esa época: “A los mexicanos, la inquisición les hundió un clavo ardiendo en la nuca. Les marcó el alma a sangre y fuego, se las quemó al extremo que hoy desdeñan a los de su propia raza. Adoran a sus amos rubios, desde los curas españoles, Quetzalcóatl. Por lo que en esas condiciones no nos preocupemos”: ¡Ganaremos la guerra! - la mayoría del Congreso, sobre todo los antiesclavistas, aplaudieron a rabiar. ¡Guerra, guerra. Invasión a México! CONTINUARÁ.

(13) Vicente Alcoseri
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